viernes, 30 de abril de 2010

Misivas...I...II...III...IV

Tal como eres

No amor, no se me ha quitado la manía de seguir con vida, sigo aquí, sujeto de la mano escurridiza de la esperanza.

No lo niego, he mirado mi futuro varias veces y ahora que me paro sobre la punta de mi pie izquierdo, así como tanto te encantaba verme, miro el horizonte aún más negro. Y no es por ti, y que regreses no me importa, cuando te me fuiste me quede con los sabores de tu alma, los conservo y cada que me siento oscuro los destapo para que inunden con su aroma mis recuerdos.

Mi horizonte se avizora oscuro por que tengo la costumbre de mirarlo por las noches, por las noches en las que no hay luna amor, ha de ser por ello que lo veo negro, pero sabe a ti, sabe a las cosas buenas que viví a tu lado, sabe a que no regresas porque no cumplí con las expectativas que dejaste que se desbordaran cuando me conociste. Estabas enamorada amor, y todo mundo sabe, o debiera de saberlo, que el enamoramiento es pasajero y que el amor es un poco menos que perpetuo.

Por ello digo que no importa que regreses o que te quedes allá en tu lejanía, yo miré muy pronto todos tus defectos y con el último beso que me diste supe que estarías es mí todo el tiempo que sólo yo quisiera, y aún quiero, aún te siento, y te amo amor.

Te lo cuento ahora por que nunca es tarde para declararlo; cuando desperté y razoné el porqué estaba de ti enamorado, me encontré con la grata sorpresa de que te amaba con todos tus defectos, que te amaba tal como eres y que si cambiara algo en ti podría flaquear en mí el amor que siento.
Mi amor por ti es casi perpetuo, durará lo mismo que me dure el aliento, ¿comprendes ahora el porqué a pesar de todo, sigo feliz con la manía de seguir viviendo?

24agosto 09



Mí tardanza

Hola corazón, sé que has de estar impaciente, pero de verdad no he podido ir a verte. Por ello te escribo, sé que entenderás, tú todo lo comprendes.

Fíjate amor que he hablado con los que si saben de las cosas, con aquellos que lo saben todo aún sin haberlo vivido e incluso en ocasiones sin haberlo leído en los textos de las universidades, ni en las brillantes y gruesas enciclopedias. Algunos de ellos, yo lo sé
-pero no se lo digas a nadie para que nadie se ofenda-, conocen lugares maravillosos y jamás han viajado, y ¿sabes corazón? Les creo.

Ellos me dicen que si soy tenaz como hasta ahora te veré algún día, que ese día no está lejos, que continúe describiéndote en mis cartas el sonido que estremece de la piel hasta los huesos cuando cae la noche y se estrella en lo mas oscuro de mi horizonte, y del tuyo amor, y el de todas las personas. Me han contado que la noche y el horizonte son de todos. Me han sacado de mi error, pues desde que te fuiste, cada noche la sentía únicamente mía, y el horizonte sólo de los dos.

He aprendido mucho desde que hablo con la gente que lo sabe todo, y me alegra que me digan que el camino más corto a tus brazos son mis cartas, y me gusta que me alienten a decirte que todos los mares te los tengo aquí guardados en tu caracola rosa, y que te siga escribiendo aunque sea en el reverso de los telegramas amarillos que me envían con amenazan para que pague lo que debo, porque dicen los que saben, que aquellos que me cobran, no tienen idea que con el dolor que me quedó en todo el cuerpo con tu despedida he pagado el karma de otras vidas. En ocasiones me río con ellos, me gusta que me hablen de las muchas muertes y las muchas vidas, aunque tú y yo sabemos que vida y muerte sólo hay una.


También amor, he hablado con gente que ha estudiado mucho, en realidad soy yo el que casi siempre habla y ellos los que más me escuchan. Me causan mucha gracia aunque jamás se los digo.
Visten de pantalón oscuro, camisa blanca y aún en viernes usan corbata. Se montan en la nariz lentes gruesos de buena marca, usan encima de la ropa –creo que para no manchar su prestigio- batas blanquísimas en las que resaltan la pluma y el lapicero dorado que llevan en la bolsa del pecho y que usan para arreglar, como por arte de brujería y con pastillas, la vida de algunas personas. Se sientan tras pesados escritorios y para no dejar duda alguna de su excelsa inteligencia, cuelgan en las paredes cual medallas sus múltiples diplomas. Son en extremo formales, jamás sonríen, sólo escriben y escriben. Son gente seria amor.

Fíjate que éstos, aunque son muy inteligentes, no son agradables como los primeros que te platiqué, y que además si saben todo y de todo. Estos que te cuento ahora, me han dicho que aquellos sólo son soñadores o poetas, que no les preste atención, que las cosas que imaginan no tiene ningún valor.

Eso que me dicen me hace enojar, pero finjo que les hago caso y que soy muy feliz.
Sin embargo lo que más me enoja de ellos es que siempre dicen que tú eres una obsesión, imagínate nada más que grosería, se han atrevido a decirme que jamás estuviste a mi lado y que jamás te fuiste. Yo pienso, pero pienso sin que lo noten -a ellos no les gusta mucho que piense- que si no te amara como te amo y jamás te hubieras ido, yo no estaría aquí tomando tantas pastillas y descansando todo el día, y haciéndoles creer que por las noches duermo de corrido más de 10 horas. Sé que si no te hubieras marchado estaría a tu lado hablándote al oído y con mucho amor de hermosas playas de arenas blancas, estaríamos escuchando tu caracola rosa y compartiendo el horizonte que ambos llevamos en los ojos y que iría con nosotros a donde fuéramos tomados de la mano.

De verdad amor, no me gusta tanta seriedad ni tanta monotonía, ni la recamara en donde duermo que tiene protección en la ventana y que me imagino que sirve para que nadie entre, que locura ¿verdad? Tampoco me gustan las pastillas que me dan a toda hora.

Un compañero de aquí me ha explicado que si no les sigo la corriente y me tomo todo lo que me dan, jamás podré estar a tu lado, que ellos manda aquí y que lo mas recomendable es que me borre la cara de melancolía y que les haga creer que tú no existes, dice que en cuanto se los diga a ellos y se lo crean, me dejaran ir a buscarte.

Me muero de ganas de ir por ti amor, te lo juro, pero me niego rotundamente a decir que jamás estuviste a mi lado. Si yo estuviera loco como para decir semejante tontería, no tendría debajo del colchón tu ceja que guardé como amuleto y que es prueba fehaciente de que estuviste, de que te amo, y de que tuviste que irte a resolver tus dudas a lejanas playas. ¿Comprendes amor ahora mi tardanza?....

28agosto09


Feliz aniversario


Hola amor;

Perdona por no escribirte a diario, pero me dicen que debo acatar la disciplina, que si no lo hago perderé todos mis derechos. Me dejan escribirte muy de vez en cuando. Yo me río amor, ellos no saben que con recordarte a cada instante mi corazón descansa satisfecho, tú bien sabes que tu figura se quedo tatuada en mis pupilas y que cada vez que pongo mi cara de bobo, como tú le dices, es que te estoy mirando junto al bello cielo y amándote como simple, es decir; más que nunca.

Ayer que la suerte me favoreció, pude ver un diario, leí la fecha y recordé que justo en estos días, hace ya un año, la magia de la vida te puso en mi camino. Has de preguntarte ¿Cómo es que lo recuerda si siempre olvida todo? Y es verdad cariño, todo se me olvida y es culpa de haberte tenido en mis brazos y de amarte como te amo, pues no hay momento en mi día, ni sueño en mi noche, que no lo dedique a recordarte y pensarte.

Fíjate que me han cambiado de habitación, ahora tengo una ventana que da a un jardín muy bello, en él hay una pequeña fuente. Hay tardes enteras en las que recargo mi cabeza en mis manos, los codos junto a los barrotes de la ventana y mi nariz lo mas cerca del cristal, podría salir si pidiera permiso, pero prefiero imaginarte en la distancia metiendo tu mano en la fuente, sonriendo y salpicándome la cara, es como tenerte en casa, como cuando te sentabas en la banca del jardín a esperarme y yo me escondía para mirarte y cuando la impaciencia te ganara, salir a tu encuentro para que con ternura me dieras mi regaño.

Esto del cambio de habitación me tiene confundido, en la otra me sentía acompañado con mi amigo, ese que te conté que me decía que mientras no negara tu existencia no me dejarían salir de aquí. Pregunté por él y me han dicho que se fue con su familia, que dejo de ver fantasmas y que el medicamento que le dieron le hizo tanto bien que ya no escucha sus propios gritos de terror es sus mismas pesadillas. Yo creo que estaba chiflado y en su locura se confabuló con los señores serios que usan bata blanca, y así entre todos decirme que tú nunca exististe, que te niegue, que acepte que eres una fantasía para así poder salir de aquí mas pronto, yo les insisto en que estás ahí afuera esperándome, lo digo con la misma convicción que tengo en el amarte, siento que por ello me pusieron aquí, a solas, creo que los voy convenciendo y se han dado cuenta que yo jamás le hice caso a ese amigo.

Amor, ya sólo me río para mis adentros, extraño mi sonrisa, pero nunca dejo que la vean, quiero que crean que soy serio como ellos y pongo cara de enojo y amargura y me digo en secreto; ¿yo negarte? Nunca.

Quiero ir a verte y quedarme a tu lado, pero la condición que me dan para salir de aquí es que te borre de mi mente, yo sigo las reglas corazón, hago caso en casi todo, tomo los medicamentos y con ello mantengo mis derechos

Hasta ahora sólo concuerdo con ellos es que eres, como dicen, una fantasía; la más bella. Pero negarte como quieren jamás, eso sería traicionarte, eso si sería cosa de locos.
Me tengo que despedir, ya vienen por mi, hasta la próxima amor, se me ha terminado el tiempo de escribirte pero no de amarte, ya te seguiré contando, por lo pronto; Feliz aniversario.

999


Por siempre juntos

Hola mi vida, sé que no has venido porque estás cumpliendo con lo tuyo, me gusta mucho que seas responsable, además sé a ciencia cierta que me esperas con cariño.

Falta poco, ten paciencia, yo te tengo amor y con ello sé que nada ha de fallar.

Tengo que contarte varias cosas. Antes que nada te diré que estoy sufriendo en esta distancia llamada tiempo y que en ella me he perdido, y no es reclamo, tú lo sabes, pero tenía que decirlo para desahogarme. De la mano de tu amor yo aguanto todo. Sin embargo algo diferente va a pasar, puedo intuirlo.

Déjame platicarte que ha venido a verme mi hermano, es aquél que te conté que se oponía a que me trajeran. Dice que a internarme, yo no sabía que esto era un internado, yo lo he aprovechado porque al sobrarme el tiempo pienso más en ti.
Me ha contado que los hombres serios, esos que te platiqué que usan bata blanca para no manchar su prestigio, son doctores.

Hoy me afeitaron la cabeza, me veo simpático amor.

Mi hermano es el que te he contado que siempre me ha cuidado, es aquél que siempre le decía a la familia que yo reía de felicidad y no de locura, que miraran en mis ojos ese brillo singular que ahora te dedico, les decía enojado que una persona que mirara y se riera como yo lo hago, no puede ser mas que una persona muy feliz, y a tu lado lo soy cariño.

He platicado con él y lo he notado algo raro, me ha dicho que ha firmado un consentimiento y que después, tres o cuatro días después, podré ir a casa, yo le dije que lo que quiero es ir a tus brazos corazón, él se puso muy serio, creo que no me entiende. Me llevó a mi antigua habitación –me han cambiado de nuevo amor, aquí no hay ventana- levantó el colchón y me hizo ver que no está tu ceja que siempre guardo de amuleto.
En forma de regaño –lo hizo con cariño amor, no te enojes con él- me dijo, “a ver si lo comprendes, no hay nada ahí”, me reí para mis adentros y le dije; claro que no está, con todo el alboroto del otro día la besé, la suspiré y después para que nadie me la quitara y sin que nadie me viera, me la he comido.

El alboroto al que me refiero es cosa de nada, pero te lo cuento con cariño. Fíjate que el otro día, el día de nuestro aniversario, se rompió el espejo del baño –dicen que fui yo, no les hagas caso- y dicen que con un fragmento que brillaba como tu mirada, me escribí en la muñeca tu nombre (sólo por si acaso ¿eh?, no creas que para negarte y poder salir de aquí, yo jamás te negaré) en un descuido mío, eso si es verdad, que fue como un suspiro, el espejo cortó mas de lo que esperaba, me ha salido sangre, es normal, pero los señores serios llegaron y armaron su alboroto porque dicen que estaba desmayado, inconsciente a punto de un coma. La verdad amor es que estaba dormido soñando que por fin estaba en tus brazos, estaba practicando. Son muy exagerados amor.

He platicado con mi hermano largo y tendido, y me ha hecho enojar, no sé lo digo porque lo quiero mucho amor, y se que siempre me cuida y me protege, pero me ha contado que aquella tarde-noche que pasamos juntos en tu ciudad es sólo una fantasía que está en mi cerebro, dice que él tuvo que ir a buscarme y que me encontró solo.

Yo le dije que eso era normal, que tú eres muy responsable y que habías tenido que partir muy pronto, pues tu familia te requería, que estuviste ahí conmigo hasta hacer de nuestro amor toda una leyenda.

Le conté cómo me esperaste en la banca del parque y cómo por teléfono te hice la broma de que estaba en otro lado mientras muy despacio me acercaba para darte un pequeño disgusto. Le dije que después te pusiste muy feliz, -a mi hermano jamás le ha gustado que yo disguste a la gente- le conté amor, cómo ese día después en nuestra intimidad te sentaste en mis piernas y que mientras juntabas tu boca en la mía y me regalabas tu aliento, yo cerré los ojos para perder mis dedos en tu hirsuta cabellera. Le dije de memoria todos los poemas que a ti te recité estando sentado en la cama, le platiqué que para mirarte mejor hacia que mis lentes resbalaran por mi nariz mientras con todo mi amor te miraba.

Tú no lo sabes corazón, pero fue en ese momento, mientras acariciaba tu rostro, que robé la ceja que tanto tiempo fue mi amuleto y que me he comido temiendo que me la robaran.

También me ha dicho mi hermano que me encontró desnudo con una taza entre las manos en donde había una piedrecilla de asfalto y que en mi muñeca, en donde ahora esta tu nombre, había un reloj descompuesto que marcaba las diez y diez de mis mañanas.

No le vi el caso de explicarle nada, le dediqué una sonrisa cómplice, y le hice un guiño, es mi hermano, sé que me comprende.

Aun así se veía distanciado, preocupado, creo que hasta culpable, me miraba la muñeca donde con el cristal grabé tu nombre y su mirada era muy triste. Creo que tiene algo de celos de nuestro amor, tal vez él nunca ha amado como te amo amor.

Pon mucha atención cariño y no te espantes, yo no tengo miedo, sé que pronto estaré contigo. Sé que a cualquier otra persona lo que te contaré le aterraría, yo estoy tranquilo, tú también amor, pronto nos veremos, lo prometo.

Dice mi hermano que pronto vendrán por mí los doctores, que me darán una pastilla antes de intervenirme, que no sentiré nada cuando me pongan una inyección, que después ya no veré cuando me conecten algunas sondas y que van a quitar algo de aquí, de adentro de mi cabeza, que en tres o cuatro días me iré a casa y que ya no causaré mas problemas a la familia, que no recordaré nada, ni mi estancia en este internado, que podré caminar y comer por mí mismo, que me vestiré yo solo. ¿Ves cómo no hay nada qué temer?, eso siempre lo he hecho.

Amor, ya vienen por mí y creo que no sé como explicarte lo que dice mi hermano, es algo de una lobotomía,

Yo sólo entiendo que dormiré sin sentir nada, eso ya lo había anticipado.
No se lo cuentes a nadie, cada noche he soñado la forma en la que me quedaré en tus brazos, ahora es nuestra oportunidad, dormiré para siempre feliz como cuando dibujé tu nombre en mi muñeca y jamás despertaré, todo lo tengo planeado, ya te lo dije amor, lo he practicado.

Ya vienen por mí, ahora sí estaremos juntos, ya lo ves, te lo prometí amor, yo te cumplo mi palabra, espérame unas cuantas horas…

16septiembre 09

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Asixian tus letras. Esa dama es una elegida, supongo que no desperdiciará jamás el privilegio de estar a tu lado.
Excelente lo que he leído esta tarde, no dejes de publicar. Tus poemas y ahora, prosas, siempre han sido uno de esos sitios preferidos donde me tiendo a sentir, es tan maravilloso lo que transmiten tus letras que es como viajar a un mini-paraíso. Un beso grandote, gracias

Francisco Lechuga Mejia Due® dijo...

Muchas gracias por tu comentario, me halaga que me sigas en mi blog de prosa un abarzo fuerte

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