domingo, 2 de mayo de 2010

¿conoces algo del amor?

En alguna ocasión escribió; la mirada no es sólo el brillo en los ojos, la mirada es un río que fluye desde el corazón hasta el infinito. En la mirada de cualquier persona se puede leer, si se tiene paciencia y sobre todo cariño, los sueños más bellos del mundo, sueños de soñar y sueños de carne y huesos, sueños en colores tan bellos que bien podrían ser la envidia del más perfecto arcoiris. Sin embargo, también en ella se puede leer el tapete de welcome a la entrada del mismo averno, e incluso; el color, el olor y el dolor absoluto de cada tormento al que cada quien se condena, cuando sabiéndolo o no, se erige como su propio juez y se dicta sin misericordia la más absurda condena. Sin duda debía saber algo sobre las miradas.

Un día Ángel se topó, sin querer y sin saber porqué, con el tipo que había escrito aquello, o mejor dicho, la mirada del fulano detectó de inmediato que Ángel iba por la calle como siempre, cargando sobre los huesos toda su delgadez surgida de la falta de amor y de apetito, agitando su rizosa cabellera que brillaba a cada paso y que el viento, que en ese momento era tibio como el aliento de un hada, respetaba en demasía por temor a enamorarse de ella; así se le veía, así se le miraba, así se le sentía, sin embargo sólo él sabía que iba un tanto vivo y un tanto medio muerto, la condena que él mismo se había impuesto era bastante cruel para sus 22 años, le dolía al rededor del corazón en cada respiración, le aterraba saberse condenado en las habitaciones iluminadas y sobre todo, sabía que moría a madrazos de recuerdos que no quería olvidar, sin embargo la aceptaba con entereza a secas, pues ¿qué diría la gente si para descargo de su alma soltara las lagrimas cada que vez que recordaba la piel de su amada en la yema de sus dedos?, ¿qué dirían los conocidos si se desbordara la catarata de agua blanca que no enfriaba en nada la pasión que como hoguera un día incendiara en su alma aquella chica que de por vida ya le era vetada.

Caminaba con rumbo a su casa cuando sin razón aparente el tipo, al cruzar en su paso al chico, le espeto en media cara; ¿conoces algo del amor?, Ángel se sorprendió por la pregunta, pero le iba tan bien dirigida y se sentía tan cansado que apenas con un hilo de voz audible y en medio de dos suspiros que como paréntesis atraparon su respuesta dijo; vaya que sé del amor, el amor es dolor, es algo que debería estar prohibido o por lo menos quien ya ha pasado por él debería de poner por todos lados letreros con avisos de peligro, así uno ya se dejaría llevar por él bajo su propio riesgo.

El tipo le miro a los ojos y le respondió, no sólo eso Ángel, el amor es el único sentimiento que se multiplica, jama se divide, el ejemplo más claro es tu propia madre o ¿crees que te ame más a ti qué a tus hermanos o más a ellos que a ti?, el amor que les tiene es exactamente del mismo tamaño para cada uno y crece a cada instante, si llegará a su vida otro hijo o alguien más a quien amar, de igual tamaño sería su amor y también crecería, ¿entonces?, cómo es posible que por una pena de amor te dejes a ti mismo en el olvido, ¿qué al amar no te amaste a ti mismo?, ¿no será acaso que ése amor que te mata de a poquito sea una obsesión y no amor?.

¿Y cómo saberlo? -respondió el chico- el tipo miró la mirada de Ángel al tiempo que extendía frente a él su mano derecha como quien pide algo sagrado y le dijo; regálame un poco de tu amor, Ángel que no estaba para cuentos hizo con su mano como quien tiene en ella un puñado de arena y lo puso en la mano del hombre, ¿eso es todo lo que puedes dar?, carambas, con razón sufres, tu amor es poco y al no multiplicarse me entra la duda de que lo que me hayas puesto en la mano sea de verdad lo que te pedí.

Ante ésta duda que el muchacho sintió como reto, pues estaba completamente seguro que sí sabía amar, levanto la mirada, la recogió de aquellas absurdas películas que el mismo, como pésimo director se había hecho en la cabeza y que además pesaban tanto como un ejercito de almas en pena; pesaban tanto como los lastres que siempre impidieron que sus naves levaran anclas en busca de nuevos mares, tanto como las mismas anclas que parecían haberse fundido con el coral de un mar que nunca estuvo en calma, la levanto muy despacio junto con la comisura de sus labios que sabían que su sonrisa, aunque un poco olvidada, sonaba como brillo de estrellas, entonces, en ése instante de mirada de buena esperanza y sonrisa estrellada desde el alma, las dudas y el dolor que sentía por aquella chica que tal vez jamás vería de nuevo se encendieron como ascuas al viento, cobraron fuego, pero esta vez el fuego tomaba el lugar del invierno perpetuo al que él mismo se había sentenciado, no quemaba, el fuego era amable y se sentía como si la vida regresara después de un largo exilio, así que, tal como se da el amor, sin pensarlo, extendió sus brazos, acerco su pecho al pecho del tipo y sin pena alguna lo abrazó.

Las penas se desvanecieron, los recuerdos dolorosos fueron absorbidos por los momentos hermosos que si valían la pena guardar. Sin decir más, el chico dio la media vuelta y continúo completamente renovado su camino, cuando llevaba a lo mucho cinco pasos volteo y le pregunto al tipo; ¿como supo mi nombre?, no lo supe hasta ahora que preguntas, te llamé así porque hace un instante, cuando te vi, yo dudaba hasta de mis propias palabras, pero mi fe se basa en creer que todos somos ángel de alguien alguna vez en la vida y la fe Ángel, la fe nunca se equivoca.

Due® 2.5.10

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es un milagro, pude encontrar la palabrita "comentarios" y supongo que se grabará este, el tema es que no sé qué voy a decirte...Quise comentar tus poemas y no puedo, me da mucha rabia porque...nada.
Necesito creer en esos versos finales, "todos somos ángel de alguien alguna vez..." Me quedo con eso Francisco, hoy me quedo con eso de tu prosa, con eso de tu corazón. No sé si entrará este mensaje, extrañé no poder comentarte y nunca dejé de leerte, sólo eso. Y un beso, nada más...

Flor

Francisco Lechuga Mejia Due® dijo...

Flor, creeme que no se que sucede, no he cambiado la configuracion del blog ni le he metido mano, no entiendo que sucede.... mil gracias por pasar y leerme y no lo dudes todos somos ángel de alguien en alguna ocasion

Muchas gracias y si por ahì me lees, no estaría mal que abrieras una cuenta de email en gmail.com para comentarme como con el nik que selecciones... a ver si asi entran tus comentarios....de nuevo mil gracisa

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